El romanticismo no es una mierda total, no, no lo es, lo que sucede es que muchas veces los románticos somos unos imbéciles, cosa que es muy diferente, es por ello que el romanticismo se coloca el disfraz de caza fortunas excelso y se apodera de nuestra frágil mente, frágil mente que sucumbe al instante por cualquier chispazo sentimental, usualmente.
Al romanticismo debemos tratarlo como debería ser tratada la soledad, como a una puta que sólo nos sirve para desfogar nuestras más íntimas alucinaciones, debemos coquetear con él, usarlo y luego dejarlo tirado sobre cualquier puto hotel, en resumen debemos tener control pleno sobre este, como si él fuera el arrendatario de nuestro cuerpo y nosotros los arrendadores, con un contrato que contenga una cláusula que diga: al primer síntoma de cojudez absoluta te largas de mi maldito establecimiento por pendejo
El romanticismo no es malo, no, no lo es, sólo es un arma de doble filo total... Poniendo un ejemplo, es tan útil pero tan cagado como un condón que mantuviste guardado en la billetera durante cinco meses, colocándolo en el bolsillo trasero de tu pantalón, esperando a usarlo con ansias y cuando te llega el día de sacarlo del empaque te percatas de que se hizo un pequeño agujero debido a todas las veces que tu culo se posó sobre este... Lo que intento decir es que en este caso hay dos opciones, la primera, utilizarlo con cuidado y delicadeza para que ningún esperma travieso se logre colar por el agujero y por ende no llegue a estrellarse con el óvulo jodiéndote así el presente al formar un embrión, o el segundo y más cagado, que sepas que la tienes grande, te digas a ti mismo, a la mierda sólo es un huequito y que la longitud de tu miembro agigante el pequeño agujero del preservativo y toda la mermelada de coco llena de pequeños minis tú salgan disparados cual monóxido de carbono sale del tubo de escape de una combi asesina...
Trayendo este mismo ejemplo al caso del romanticismo (porque ya me salí un poquito del tema creo), tienes dos opciones, utilizar al romanticismo con cuidado, como un preservativo con un pequeño agujero para demostrar lo que quieres demostrar de una forma detallista, creativa quizás y sobre todo romántica o dejarte llevar y empaparte de toda la puta cursilería y hacerle un hueco más grande que la capa de ozono al pobre condón, quedando como un completo imbécil, cursi (valga la redundancia), desagradable, ridículo, badulaque, etc...
Bueno, para qué mentir, mi caso es el segundo y no precisamente porque no sepa usar un condón (no piensen mal), sólo que no sé utilizar al romanticismo, simplemente me dejo llevar por lo que creo que es un amor verdadero al que considero debo darle de todo sin estimar el costo personal, económico y dignatario que puede llegar a tener... Con mi estúpida filosofía de que amar es dejar de ser para que otro sea, me he convertido en un romántico, ciertamente, pero al mismo tiempo en un completo imbécil.
Lo más irónico es que lo sé, pero prefiero ser un imbécil que dejar que el romanticismo deje de ser el sol de este sistema planetario al que llamo vida...
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