Y sin embargo...

Quién me ha visto y quién me ve...

domingo, 12 de junio de 2011

Un cigarro, un café y un amor que no se olvida

Una cortina que cubre la salida
Una cama vacía
Un cigarro, un café y un amor que no se olvida
Una línea fronteriza entre mi vida y la sabiduría

Tengo el deber de trabajar
Tengo las ganas de no hacer nada
Hoy me toca deambular
Sobre el pavimento de una calle arruinada

Todo se hace insufrible
El destino del destino y yo somos incompatibles
Dios es el universo
Y el universo tan sólo es un niño travieso

El ruido resulta ser una quimera
El silencio el aire que respiro
La soledad la imagen que siempre miro
Y la paz una ilusión mañanera

El respeto es algo que he perdido
Y el amor es el significado de la locura
Antónimo resulta ser de la cordura
Esta teoría nace luego de haber caído

El miedo envuelve mi ciudad
La valentía está encarcelada
Y la muerte aún no está dispuesta a tocar
La puerta de una vida que cree estar acabada

Mi biblia el cenicero
Cada colilla un capítulo
Cada ceniza un versículo
Cada página un golpe mortero


Todo apesta dentro de este país
Mi vida ha perdido su color
Y aunque todo está lleno de dolor
Aún mantengo las ganas de pasar una noche escribiendo en París

No hay comentarios:

Publicar un comentario